lunes, 17 de octubre de 2016

LOS SUBJETIVEMAS

Lo que nos interesa son los usos individuales del código común y nuestra problemática es la siguiente: cuando el sujeto de la enunciación debe verbalizar un referente determinado, sea real o imaginario, debe seleccionar ciertas unidades tomándolas del repertorio léxico y sintáctico que le propone el código, optando por dos tipos de formulaciones:


a)    un discurso objetivo, donde intenta borrar toda huella del enunciador individual. Desde nuestra perspectiva, "pretender la objetividad" significa
"tratar de borrar toda huella de la presencia en el enunciado del sujeto de la enunciación.

b)    un discurso subjetivo, en el que enunciador asume explícitamente su opinión, como en los ejemplos:
-       “me parece horrible”, o bien se reconoce implícitamente como fuente evaluativa de la información: “esto es horrible”;
-       en un manual de geografía destinado a los alumnos del curso elemental, el capítulo referido a "Francia" no se titula así sino "Nuestra dulce Francia". Esta fórmula está doblemente marcada subjetivamente, si se la compara con "Francia", más "normal" en este contexto enunciativo (discurso con pretensiones científicas):

1) por el uso del deíctico, que implica que es un enunciador francés quien se dirige a los francesitos (señalando el contexto que se trata de un "nuestra" inclusivo);

2) por la utilización del adjetivo afectivo-axiológico "dulce", que enuncia un juicio de valor y un compromiso emocional del hablante respecto del objeto denotado.

A diferencia de los términos objetivos, cuya clase denotativa tiene contornos relativamente estables, la de los términos subjetivos es un conjunto fluido: la pertenencia de xa la clase de los profesores, de los solteros, de los veteranos o aun de los objetos amarillos es admitida o rechazada más unánimemente —y puede verificarse con mayor facilidad— que su atribución a la clase de los imbéciles o de los objetos de arte.

Los rasgos semánticos de los elementos léxicos que pueden considerarse subjetivos son:
-afectivos
-evaluativos.

Estos últimos se dividen en dos tipos:
a)    axiológicos, como el rasgo bueno/malo que afecta al objeto denotado;
b)    modalizadores, que atribuyen un rasgo del tipo verdadero/falso, también en cierta forma axiológico, puesto que “verdadero” implica “bueno”.

Pueden considerarse los elementos léxicos en sus clases tradicionales, para observar cómo se realizan lingüísticamente estos rasgos.

  1. sustantivos
La mayor parte de los sustantivos afectivos y evaluativos son derivados de verbos o de adjetivos, por lo que los consideraremos en el análisis de este grupo, como amor/amar o belleza/bello. Existen, sin embargo, un cierto número de sustantivos no derivados que se pueden clasificar dentro de los axiológicos como peyorativos (desvalorizadores)/elogiosos (valorizadores).

a)    el rasgo puede estar representado en un significante mediante un sufijo:
-acho: comunacho
-ete: vejete
-ucho: pueblucho
-azo: vinazo

b)    el rasgo axiológico está en el significado de la unidad léxica. No son fijos, sino que dependen de varios factores: fuerza ilocutiva, tono, contexto, entre otros. Por ejemplo:
“La casa de José es un tapera

Tapera tiene casi siempre el rasgo peyorativo, algo que no impide que alguien muestre su casa y diga. “¿te gustó latapera?”, donde el rasgo puede ser elogioso mediante el uso de la ironía. Otros ejemplos de rasgo peyorativo: “Tu auto es una cafetera”, “Mi jefe es un perro”, “Pedro es unpescado”. Ejemplos de rasgo elogioso: “Eso es un hombre”, “Juan es un león”, “Tenés flor de bulín”.

2. adjetivos

Se pueden dividir según los siguientes rasgos:

a)    afectivos: además de una propiedad del objeto, enuncian una reacción emocional del hablante respecto de él, como por ejemplo: “Fue una  escena terrible” o “Es un pobre hombre”

b)    evaluativos axiológicos: además de la referencia a la clase de objetos al que se atribuye la propiedad, al sujeto de la enunciación y sus sistemas de evaluación (ético y/o estético), aplican al objeto un juicio de valor, como por ejemplo: “Se dirigió a mí un hombre ambicioso

c)    evaluativos no axiológicos: implican una evaluación cualitativa o cuantitativa del objeto, sin enunciar un juicio de valor ni un compromiso afectivo del locutor. Su uso es relativo a la idea que tiene el hablante de la norma devaluación para la categoría de objetos, como por ejemplo: “Esta casa es grande” o “este camino es largo”.

adjetivos objetivos: “Juan es soltero/casado”, “Este perro es macho/hembra”, “Este auto es verde” (adjetivos de color)
adjetivos subjetivos afectivos: “Dijo algodesgarrador”, “Francisco es alegre”, “Lo que hizo fue patético”.

adjetivos subjetivos axiológicos: “Me gustan las películas buenas/malas”, “Es una persona linda/fea”, “Lo que hizo es incorrecto”

adjetivos subjetivos no axiológicos: el uso de grande/pequeño, cercano/lejano, caliente/frío, abundante/escaso, etc.

3. verbos

Algunos verbos están marcados subjetivamente de forma muy clara, por ejemplo “gustar”, “desear” o “pretender”.
La evaluación puede referirse el proceso denotado, al alocutario o al no-alocutario: “dejate de rebuznar”, “Pedrochilló de lo lindo”.

-verbos de decir
Cuando el emisor no prejuzga de la verdad/falsedad de los contenidos enunciados, se encuentran verbos del decir: afirmar, declarar, comunicar: “Juan afirmó que Pedro tenía razón”.
Cuando el emisor toma posición se encuentran verbos del tipo pretender, confesar, reconocer, especular, etc.: “Juanconfesó que Pedro tenía razón”

 -verbos de juzgar
Cuando el emisor emplea la estructura “Juan critica a Pedro por lo que hizo” está admitiendo como verdadera la proposición “Pedro es responsable de haberlo hecho”.
Cuando el emisor emplea la estructura “Juan acusa a Pedro por haberlo hecho” no se pronuncia sobre la verdad de esta imputación.

-verbos de opinión
Enuncian una actitud intelectual del enunciador frente a lo que enuncia: “Me imagino que a Pedro no le va a gustar”, “Supongo que ya lo debe saber”

4. adverbios

Los más importantes de los adverbios son los modalizadores. Se pueden clasificar de la siguiente manera:

a)    modalizadores de la enunciación o del enunciado
1. de la enunciación: remiten a una actitud del hablante con respecto a su enunciado: “Francamente, no sé si vendré mañana”
2. del enunciado: remiten a un juicio sobre el sujeto del enunciado: “Posiblemente, Juan no lo sepa”.

b)    modalizadores que implican un juicio
  1. de verdad: “Quizás pueda curarse pronto”, “Sin dudaesto terminará rápido”.
  2. sobre la realidad: “En efecto, Juan no vino ayer”, “De hecho, estuve totalmente equivocado”.

Por último pueden mencionarse los adverbios restrictivos y apreciativos:

Apenas me alcanzó para hacer la torta”, “Resultó casiperfecto”.

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