miércoles, 14 de junio de 2017

Barthes: La Retórica Aristotélica

Barthes: La Retórica Aristotélica

La retórica aborda temas opinables en lo que no existe consenso y por ello busca material discursivo que sea apto para persuadir y que resulte creíble o verosímil. El orador es quien tiene que emplear un discurso y persuadir a un auditorio, y es por ello que tiene que determinar qué dice pero además cómo lo dice, ya que el discurso se conforma de tres elementos: el que habla, aquello acerca de lo cual se habla (el tema) y de aquél a quién se dirige.

Definida como una técnica (tekné) o arte de la refutación y la confirmación, se presenta como una máquina constituida por una red de elementos que va fabricando una obra argumentativa: el discurso persuasivo. Actualmente se compone de tres operaciones discursivas: invención (inventio), disposición (dispositio) y elocución (elocutio).

La retórica constituye una práctica utilizada en los discursos o procesos judiciales, políticos y publicitarios, entre otros, que requiere de un plan o estructuración para construir el discurso argumentativo. Es por ello que existen tres géneros de discursos oratorios:

-el deliberativo (exhortación o disuasión) que se refiere a un tiempo futuro, es el orador que aconseja.

-el judicial (acusación o defensa) que se refiere a un tiempo pasado, es el que pleitea.

-el epidíctico o demostrativo (elogio o vituperio) que se refiere a un tiempo presente, el que alaba o critica los hechos actuales.

Respecto de los tipos de operaciones discursivas en la retórica, se ocupan de:

1) invención: el establecimiento de las pruebas o razones. La acción del orador de encontrar qué decir.

2) disposición: la ubicación de estas pruebas a lo largo del discurso de acuerdo con un orden.

3) elocución: la composición verbal de los argumentos, introducción de las figuras discursivas y modos adecuados y pertinentes del decir.

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